INOUT toma como punto de partida un hostel de Vallvidrera para hacer una investigación sobre el dentro y el fuera. Pretende combinar una estética lúdica y desenfadada con una formalización conceptual y tecnológica. Mostrar que un gesto artístico puede tener muy poca complejidad: un láser, una pintura o sencillamente un paisaje. Por otro lado, pretende pensar qué es lo que hace a un objeto artístico “representar”, y jugar con el límite de una obra de arte en el plano de lo real.