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La cosecha vasca de EQZE
Estudiantes vascos de EQZE están desarrollando un importante número de películas, con tres proyectos ya muy avanzados: Y así serán las cosas de Marina Palacio, Terra dei ciclopi de Julen Etxebarria y Gaubela de Iker Reyes. A ellos se suman otros títulos en diferentes fases de desarrollo como los de Daniel Alegrete, Laura Ibañez, Mikele Landa, Ekain Albite y Saioa Miguel.

Elías Querejeta Zine Eskola es una experiencia temporal, a menudo tan intensa, mutable e inalcanzable como el propio cine. Allí conviven juntos proyectos esbozados, filmaciones fragmentadas, montajes vacilantes y reescrituras variadas. Por eso, si hacemos una foto de las películas que están en proceso de creación, la imagen será, necesariamente, difusa e incompleta. Y, sin embargo, esta es una fotografía de esas películas: un repaso de las cintas que están creando los y las antiguas alumnas vascas. Porque merece la pena prestar atención a su inagotable actividad. Los proyectos más avanzados son Y así serán las cosas, de Marina Palacio, Terra dei ciclopi, de Julen Etxebarria, y Gaubela, de Iker Reyes.
Marina Palacio, estudiante de la primera promoción, acaba de terminar de rodar su primer largometraje. Y no de cualquier manera: ha pasado seis años trabajando en la película Y así serán las cosas, seis agostos rodando con los mismos niños en un pueblo de Palencia. La cinta narra la niñez de un niño del pueblo verano tras verano, en un entorno que se va vaciando de gente —y, por tanto, de niños—. Ha trabajado con un guion “versátil”: “Tenía una estructura sólida pero abierta. Lo hemos reescrito cada año, a medida que conocíamos mejor a los niños y a los personajes, para adaptarlo a ellos”.
Palacio se enfrascó en este nuevo proyecto al poco de estrenar su cortometraje Ya no duermo (2020) en la sección Zabaltegi-Tabakalera; al principio lo hizo con un pequeño equipo de trabajo, y finalmente de forma profesional, gracias al impulso de la productora Gariza Films. “Los detalles han cambiado, pero la esencia de la película es la misma que imaginaba hace seis años; estamos contentos con eso”. Su estreno está previsto para el año que viene y será distribuida por Elastica Films.
Durante varios veranos, Julen Etxebarria ha estado en Sicilia, donde Luchino Visconti rodó La terra trema (1948). Hoy en día, Aci Trezza es un destino turístico, más que el pueblo de pescadores de la película de Visconti. Los descendientes de aquellos pescadores que hicieron de actores en cierta ocasión guían a los turistas en sus barcas a las impresionantes islas de los cíclopes. Según la leyenda, esas islas son las rocas que Polifemo arrojó a Ulises en La Odisea. “Esta convivencia de la dimensión mítica del paisaje, la memoria de la película y la realidad marcada por el turismo me despertó el interés por explorar cómo dialogan el pasado y el presente en un mismo lugar”, explica.
El cortometraje Terra dei ciclopi narrará un verano, en tres partes: los preparativos previos, los viajes por mar hasta las rocas y la posterior vida cotidiana. Etxebarria se encuentra ahora en fase de montaje, con el objetivo de terminarlo el año que viene. Participó en la sección Nest con su anterior trabajo: El tercer paisaje (2024).
Iker Reyes llegó a la escuela con un proyecto claro y salió de allí con un largometraje. Aprovechó el curso para pulir el guion y para rodar: “Quería trabajar a mi manera, en mi tiempo, sin estar pendiente de las ayudas”. Gaubela fue rodada el verano pasado. Se trata de una historia ambientada en la guerra española, en mayo de 1937, en las inmediaciones del monte Askuren, donde se libraron numerosas batallas hasta que, en plena ofensiva franquista, las fuerzas aéreas alemanas e italianas bombardearon el lugar. En ese contexto, Reyes representó a tres hermanas en un caserío: “Podemos imaginar lo que sucede en el campo de batalla, pero, ¿qué ocurre con las personas que no pueden hacer nada? La película muestra la relación de las personas que viven en casa con la violencia exterior”.
La película se rodó en 16 mm, con tres actrices, en dos ubicaciones —en casa y en el monte— y con poco diálogo. A día de hoy, cuenta con un montaje de más de hora y media, y el próximo paso es trabajar en el sonido.
También hay otros proyectos en marcha. Daniel Alegrete, en el proceso de desarrollo del largometraje High —una ficción ambientada en el club gay High de Bilbao—, ha creado el corto High River, que ha estado presente en el mercado del Festival de Cannes, promovido por el ICAA, y ha sido seleccionado para el programa Kimuak. Por su parte, Laura Ibañez rodará en otoño la obra experimental Una vez fui piedra, con la colaboración de la productora Atekaleun.
Tras su paso por el programa Ikusmira Berriak en los últimos años, Mikele Landa eta Ekain Albite están desarrollando los largometrajes Senda y Akira, respectivamente. Trabajan para conseguir financiación y preparar el rodaje. En Senda, tres personas unidas por un proceso migratorio coinciden en sus visiones del mundo, lejos de chocar. Akira, por su parte, nos propone un viaje nocturno entre las ruinas de la central nuclear de Lemoiz y Georgia. Por otro lado, Saioa Miguel está escribiendo la película Leize, tras haber participado en los programas Noka Sorkuntza, D’A Lab y Apika Lab.
Andoni Imaz